Universitario de México aprende modelos en el CIEAM UCM para investigar la sostenibilidad del pulpo en Yucatán
La experiencia académica del estudiante de la Universidad de Guadalajara, Leon Alejandro Soriano Quezada, se desarrolla en el Centro de Investigación en Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) de la Universidad Católica del Maule, donde trabaja junto a investigadores para aplicar modelos científicos que permitan evaluar la salud socio-ecológica de la pesquería del Octopus maya.
El intercambio académico internacional se ha convertido en una oportunidad clave para fortalecer la formación de estudiantes y el trabajo colaborativo entre universidades. Un ejemplo de ello es la pasantía que realizará hasta mayo en la Universidad Católica del Maule (UCM) el estudiante mexicano Leon Alejandro Soriano Quezada, quien cursa el décimo semestre de la Licenciatura -similar al pregrado en Chile- en Biología en el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara.
Su estadía en la casa de estudios maulina se desarrolla bajo la guía del académico del Centro de Investigación en Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), Fernando Berríos Robles, con quien trabaja en la aplicación del modelo conceptual denominado DPSIR, herramienta científica utilizada para analizar las relaciones entre actividades humanas, el entorno natural y la sostenibilidad de los ecosistemas.
El objetivo del proyecto de Leon es evaluar la salud socioecológica de la pesquería del pulpo Octopus maya, especie de gran relevancia económica y ecológica en la península de Yucatán, México.
“Estamos tratando de aplicar el modelo DPSIR para analizar qué tan efectivas están siendo las vedas pesqueras frente a distintos eventos, ya sean naturales o provocados por el ser humano”, explicó Soriano. Entre los factores que se estudian se encuentran fenómenos como huracanes y el impacto de la pandemia de COVID-19 en las dinámicas de la actividad pesquera.
Para el estudiante, esta es su primera experiencia académica internacional, la cual ha significado una oportunidad para ampliar su formación científica, conocer nuevas metodologías de investigación y empaparse de otra cultura.
“Ha sido una experiencia muy bonita. Chile es un lugar muy tranquilo, con mucha naturaleza y me he sentido muy acogido. Además, venir a otro país permite conocer nuevos enfoques y aprender herramientas que en mi universidad prácticamente no se trabajan”, comentó.
En ese sentido, destacó que este tipo de intercambios permite fortalecer la formación profesional y ampliar la mirada sobre los desafíos ambientales. “Claro que recomiendo esta experiencia. Venirse a otro país, conocer otras realidades y aprender nuevos conocimientos abre mucho las posibilidades para cualquier estudiante”, sostuvo.
Colaboración científica internacional
Desde el CIEAM UCM, el académico auxiliar Fernando Berríos Robles valoró la importancia de este tipo de iniciativas que permiten fortalecer la cooperación académica y científica entre universidades de distintos países.
“Para nosotros es una vinculación muyinteresante. México está bastante lejos, pero ya venimos desarrollando trabajo colaborativo con colegas de la Universidad de Guadalajara a través de publicaciones científicas, y ahora esa colaboración también se extiende a los estudiantes, quienes pueden participar directamente en estas investigaciones”, explicó.
El investigador detalló que su línea de trabajo se centra en las ciencias marinas desde una perspectiva sistémica, analizando cómo las actividades humanas y los fenómenos naturales impactan los recursos bentónicos pesqueros y los ecosistemas costeros.
“En el CIEAM hemos trabajado con distintas especies como el cochayuyo, la macha y el pulpo. Ahora estamos ampliando el trabajo hacia el caso del pulpo en México, lo que nos permite comparar problemáticas entre distintos territorios y enriquecer la investigación científica”, indicó.
Berríos agregó que los desafíos ambientales y los asociados a la crisis climática que enfrentan los ecosistemas marinos pueden variar entre países, lo que hace aún más valioso el intercambio de conocimiento.
“Las problemáticas no son exactamente las mismas. En México, por ejemplo, aparecen fenómenos como las olas de calor y el blanqueamiento de corales, mientras que en Chile enfrentamos otros escenarios. Conocer estas diferencias permite ampliar la perspectiva científica y avanzar en soluciones más integrales”, puntualizó.
Experiencias como esta refuerzan la internacionalización de la investigación y la formación de estudiantes de la UCM, generando redes de colaboración que contribuyen al desarrollo científico y a la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.