UCM fortalece capacidades docentes en economía circular y digitalización a través del proyecto internacional CIRCULAT
La iniciativa Erasmus+ Capacity Building for Higher Education contempla un programa internacional de Formación de Formadores que reunirá a docentes y profesionales de universidades de Chile y Costa Rica, promoviendo el intercambio de experiencias con instituciones europeas y latinoamericanas.
El próximo 22 de septiembre comenzará el programa internacional de Formación de Formadores (Training of Trainers), en el marco del proyecto Erasmus+ Capacity Building for Higher Education (CBHE) CIRCULAT, iniciativa que busca fortalecer las capacidades de las instituciones de educación superior para avanzar hacia una formación vinculada con la economía circular, la sostenibilidad y la digitalización.
La actividad está dirigida a docentes y profesionales de universidades de Chile y Costa Rica, quienes tendrán la oportunidad de adquirir y fortalecer herramientas metodológicas, pedagógicas y digitales que puedan ser incorporadas a sus procesos formativos.
En este contexto, la participación de la Universidad Católica del Maule (UCM) se enmarca en su compromiso con la internacionalización, la generación de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades que contribuyan a responder a los desafíos actuales del territorio y la sociedad. La UCM participa en CIRCULAT como una de las universidades socias que integran el consorcio internacional del proyecto, junto a instituciones de Europa y Latinoamérica.
El director de Relaciones Internacionales, Dr. Andrew Philominraj, destacó la relevancia de esta participación, señalando que “la participación de la Universidad Católica del Maule en CIRCULAT representa una oportunidad estratégica para profundizar y darle un nuevo sentido a nuestro proceso de internacionalización. CIRCULAT es especialmente relevante porque conecta tres dimensiones prioritarias para la UCM: internacionalización, sostenibilidad y vinculación con el territorio. Para una universidad regional como la UCM, esto tiene un valor particular. La internacionalización debe contribuir a resolver desafíos globales desde las realidades locales”.
Uno de los principales propósitos de esta instancia es sentar las bases para el desarrollo de futuras actividades formativas, microcredenciales y propuestas curriculares vinculadas con las temáticas abordadas por CIRCULAT. De esta manera, la Formación de Formadores se proyecta como una etapa clave para transferir los conocimientos adquiridos a las comunidades universitarias y a otros actores vinculados con los procesos de transformación productiva y sostenible.
Una apuesta por la colaboración internacional
El proyecto CIRCULAT busca generar capacidades que permitan abordar los desafíos asociados a la transición hacia modelos de desarrollo más sostenibles, integrando la economía circular y las herramientas digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Para la Universidad Católica del Maule, esta iniciativa representa también una oportunidad para fortalecer la cooperación académica internacional y generar nuevas instancias de aprendizaje conjunto con instituciones de otros países.
El jefe de Convenios, Cooperación y Redes Internacionales y project manager de CIRCULAT, Franco Mella, destacó que “el Training of Trainers es un paso fundamental, pero no es el punto de llegada. Lo que buscamos con CIRCULAT es que las capacidades que aquí se desarrollen permitan avanzar hacia el diseño de nuevas microcredenciales y experiencias formativas en economía circular y digitalización, dirigidas no solo a nuestros estudiantes, sino también a graduados, pymes y cooperativas”.
En esta línea, la iniciativa busca que la cooperación internacional trascienda la experiencia de quienes participan directamente en el programa y se traduzca en nuevas capacidades para la Universidad, así como en oportunidades concretas de formación para su entorno.
En tanto, la gestora de CIEAM Sra. Stella Moisan, quien se desempeñará como tutora en esta instancia, destacó la importancia de que los aprendizajes adquiridos puedan traducirse en experiencias concretas para los estudiantes. “El propósito es que este aprendizaje tenga una traducción concreta en la docencia, más aplicada, interdisciplinaria y conectada con problemas reales. Siempre lo digo: la economía circular adquiere sentido de realidad cuando logramos transformar el concepto en aplicación de aula, de proyecto, de caso y de territorio y cuando permite formar estudiantes capaces de comprender y gestionar las transiciones que ya están ocurriendo”, señaló.