UCM conmemora sus 35 años con llamado a poner la inteligencia artificial al servicio de las personas
La celebración, realizada en la Capilla del Campus San Miguel y presidida por el Gran Canciller y Obispo de Talca, Galo Fernández Villaseca, reunió a autoridades y miembros de la comunidad universitaria, en una instancia donde se llamó a poner la inteligencia artificial al servicio de las personas y a resguardar la dignidad humana frente a los avances tecnológicos.
Durante la eucaristía, su homilía abordó uno de los desafíos que enfrenta actualmente la sociedad y, particularmente, las instituciones de educación superior: el avance de la inteligencia artificial y su impacto en la vida de las personas.
En su reflexión, el Gran Canciller destacó el desarrollo del conocimiento y los avances científicos como herramientas que permiten ampliar las capacidades humanas. Sin embargo, enfatizó que la inteligencia artificial debe ser utilizada al servicio del bien de las personas y mantenerse vinculada al respeto de su dignidad, libertad y responsabilidad.
Uno de los aspectos centrales de la homilía fue la diferencia entre las capacidades de la inteligencia artificial y aquellas propias del ser humano. Si bien estas tecnologías pueden procesar grandes cantidades de información y desarrollar tareas de alta complejidad, el ser humano posee dimensiones que no pueden reducirse a dichas capacidades, entre ellas la empatía y la posibilidad de reconocer el dolor, el sufrimiento y la vulnerabilidad de otros.
En este contexto, Fernández Villaseca relevó especialmente el papel de las universidades en la formación de personas capaces de enfrentar estos cambios sin perder de vista la dimensión humana. “Como universidad nos toca de un modo muy importante esta custodia de lo humano, esta custodia de la dignidad de todos, particularmente de los más pequeños”, planteó durante la celebración.
La reflexión también destacó que el conocimiento adquiere un sentido más profundo cuando se encuentra acompañado de humildad, empatía y solidaridad, especialmente hacia quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
De esta manera, la celebración por los 35 años de la Universidad Católica del Maule no solo permitió agradecer por el camino recorrido por la institución, sino también proyectar los desafíos que enfrenta la comunidad universitaria en un escenario marcado por los rápidos avances tecnológicos, reafirmando el compromiso de la UCM con una formación que mantenga a la persona y su dignidad en el centro de su quehacer.