UCM conmemoró el Día del Trabajador y Trabajadora con énfasis en la dignidad humana y el valor de la diversidad
Con un llamado a fortalecer los vínculos colectivos y la valoración de las diferencias, la Dirección de Gestión de Personas conmemoró el Día del Trabajador y la Trabajadora.
La Universidad Católica del Maule (UCM) llevó a cabo la conmemoración del Día del Trabajador y la Trabajadora, con una entretenida actividad organizada por la Dirección de Gestión de Personas, una instancia de reflexión institucional, que estuvo marcada por un fuerte llamado a fortalecer los vínculos humanos y a reconocer el impacto que cada funcionario tiene en la misión institucional.
La jornada se inició con un mensaje de gratitud encabezado por el vicerrector de Administración y Finanzas, Sergio Rojas Correa, quien subrayó que el éxito y los resultados institucionales son inseparables del compromiso diario de su equipo humano.
“Quiero agradecer en nombre de la UCM el aporte que cada uno y cada una de ustedes realiza a través de su compromiso día a día, ya que con su trabajo y el esfuerzo cotidiano contribuimos a la transformación de la vida de personas y también al desarrollo de la región y el país. Somos parte de la esperanza de más de 14.000 estudiantes”.
“La UCM y sus resultados, no se explican sin sus trabajadores, ya que no basta con edificios y tecnología, se requiere de un trabajo colectivo, con objetivos claros y con un sello bien definido, el cual claramente nuestra universidad lo tiene”, sostuvo luego.
El momento central del encuentro fue la charla magistral “Diversidad e Inclusión 360°: Clave para construir organizaciones más humanas y sostenibles”, dictada por el Dr. Andrés Moyano Baccelliere. El experto, psicólogo organizacional con amplia trayectoria en gestión de personas, planteó que la diversidad es una realidad inherente a los equipos modernos que debe ser gestionada con herramientas y competencias específicas para evitar conflictos y generar valor agregado.
“Pueden ser vistos como un requerimiento, como un deseado, como un valor agregado, pero para que eso sea posible, tienen que generarse las instancias para que las personas podamos valorar, reconocer y apreciar nuestras diferencias. Y ahí está el desafío. ¿Cómo se hace? A través de las personas, brindándoles, primero, herramientas, junto con eso, conocimiento, competencias y también hábitos para que las diferencias se transformen en un conflicto constructivo y aprendamos de nuestras diferencias lo que va a traer como resultado mayor bienestar, mayor productividad, mayor desempeño, mayor empoderamiento de las personas y que los equipos y las personas podamos ser mejores”, explicó.
Un aspecto relevante de la exposición de Moyano fue la invitación a ejercer un liderazgo inclusivo desde lo informal, señalando que la construcción de entornos laborales sanos no es responsabilidad exclusiva de las jefaturas, sino de cada trabajador desde su puesto de trabajo.