Transformando la educación más allá del aula
Seminario de Prácticas Pedagógicas en contextos no convencionales impulsa la formación docente con un fuerte compromiso social.
La educación ya no se limita a las cuatro paredes de un aula tradicional. En un esfuerzo por responder a las realidades complejas de nuestra sociedad, la Escuela de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación llevó a cabo el Seminario de Prácticas Pedagógicas en contextos no convencionales que reunió a estudiantes, docentes y académicos en una jornada dedicada a compartir y reflexionar sobre experiencias pedagógicas desarrolladas fuera de los espacios escolares tradicionales.
A través de las presentaciones realizadas por las y los estudiantes, se dieron a conocer intervenciones llevadas a cabo en diversos contextos educativos, evidenciando el valor formativo de estas prácticas y su aporte a comunidades con distintas realidades sociales.
Las experiencias expuestas mostraron el trabajo realizado en escenarios donde la enseñanza exige comprender los contextos, establecer vínculos con las personas y desarrollar respuestas pedagógicas pertinentes a las necesidades de cada comunidad. De este modo, el seminario permitió visibilizar una formación docente que incorpora la inclusión, el compromiso con los territorios y la democratización de las oportunidades de aprendizaje como principios fundamentales del ejercicio profesional.
La jornada fue inaugurada por el Dr. Olver Quijano Valencia, académico de la Universidad del Cauca (Colombia), quien ofreció una conferencia sobre la genealogía de las prácticas pedagógicas en contextos no convencionales y la necesidad de repensar críticamente el quehacer educativo. Su exposición entregó un marco de reflexión que dialogó con las experiencias presentadas posteriormente por las y los estudiantes.
Las distintas ponencias dieron cuenta de que las prácticas pedagógicas en contextos no convencionales constituyen mucho más que un espacio alternativo para la formación profesional. Son oportunidades para fortalecer el tejido comunitario, reconocer saberes que con frecuencia permanecen fuera de la escuela y comprender la educación como una práctica comprometida con la participación, la dignidad y el ejercicio de derechos.