La importancia de educar sobre el cuidado del planeta
La académica de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UCM, Sandra Castro se refirió a la importancia de formar valores en torno a la sustentabilidad.
El mes de marzo nos alerta con varias fechas particulares sobre nuestro planeta y la influencia que ejercemos en él. Comenzando con el Día Mundial de la Naturaleza y el Día Mundial de la Vida Silvestre (03/03), el día Internacional de la eficiencia energética (04/03), el Día Mundial a Favor de los Ríos, el Agua y la Vida (14/03), el Día Mundial Forestal, para la Agricultura y la Alimentación; el día internacional de los Bosques y el Día internacional de los Glaciares (21/03), el Día Mundial del Agua y la Hora del Planeta (22/03), el Día Mundial del Clima (26/03), y el 31 de marzo el Día Mundial del comportamiento humano, día que invita a ser más compasivos y a practicar la tolerancia, el respeto y prudencia con todas las formas de vida.
El niño(a) no se tiene conciencia de lo que implica jugar con tierra, agua, pasto o con un insecto, solo se deja llevar por lo seductor que resulta y el placer que provoca. Ante este comportamiento el adulto debe ser oportuno para generar una buena formación y que persista en la adultez.
Todas estas acciones indudablemente, conllevan a corto plazo a una cultura ecológica; entiéndase como cultura ecológica: la postura ante la vida que permite asumir roles y responsabilidades en el cuidado y preservación del medio ambiente y su biodiversidad, afianzándose como valores ambientales o actuaciones positivas destinadas a hacer uso de los recursos naturales de forma responsable, así como para conservar, mantener y proteger el entorno natural y los seres vivos. Ya que en las aulas de Educación Parvularia se complementarán las experiencias directas y significativas, partiendo de su curiosidad natural, de los intereses, de la capacidad de cuestionamiento, las habilidades, actitudes y conocimientos, para ampliar su campo de acción y permitir que distinga, comprenda, respete y valore el medio ambiente, tome conciencia de su influencia en este entorno, en la vida de otros y lo que significa sostener la vida en el planeta.
El adulto puede generar:
- Instancias de paseos por parques, cerros, playa, campo, aprovechando el contacto la naturaleza su relación y comunión con ella.
- Actividades de exploración, observación, incentivando preguntas sobre la vida.
- Acercamientos con plantas de interior o jardín, árboles, flores, insectos, aves, mascotas, entre otros, ayudándoles a conocer sus características y aportes a la vida del planeta, y sobre los cuidados que necesitan.
- Un espacio para jugar con agua, arena, piedras, ramas, hojas y semillas (recoger lo cayó, no en vida útil)
- Momentos de cuidado de la naturaleza, tales como: regar adecuadamente, reciclar, portar bolsa para su basura, apagar luces, cerrar la llave del agua, etc.
- Un modelo de referencia estable, el niño(a) aprenden con ejemplo concreto.
- Conversaciones sobre la importancia del agua como recurso imprescindible y vulnerable, sus beneficios, cuidado y conservación.