Futuras educadoras de párvulos se sumergen en la experiencia del único jardín intercultural de la región
Raíces que crecen desde la infancia: estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia se sumergieron en la experiencia del único jardín intercultural de la región.
En un hito clave para su formación profesional, estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia con Mención (Sede Curicó) de la Universidad Católica del Maule realizaron una significativa visita-pasantía al Jardín Infantil y Sala Cuna Intercultural Mapuche Ñuke Mapu, ubicado en el sector de Quilvo, comuna de Romeral.
La actividad se desarrolló en el marco del módulo optativo de profundización “Interculturalidad en educación parvularia”, dictado por las académicas Teresa Vergara y Giannina Flores.
El principal objetivo de la experiencia fue conocer de primera fuente el modelo de trabajo de este centro educativo, el cual destaca a nivel regional por una particularidad única: es el único establecimiento en el Maule que cuenta con una Educadora de Lengua y Cultura Indígena (ELCI). Esta profesional, que además es educadora de párvulos, cumple el rol fundamental de preservar y transmitir las raíces, costumbres, tradiciones y la lengua mapuche desde la primera infancia.
Derribando incertidumbres y rescatando la vocación
Para las futuras profesionales, la instancia permitió contrastar la teoría del aula con la realidad del terreno. Las estudiantes Pía Soto, Dailyn Muñoz y Teresita Soto compartieron sus impresiones tras la jornada:
“Nuestras expectativas eran conocer cómo se trabaja la interculturalidad desde edades tempranas, ya que el jardín se identifica con un sello naturalista y teníamos la incertidumbre de cómo lograban abordar esto de manera interdisciplinaria, vinculándose con la comunidad y las familias”.
El balance, según explicaron, superó con creces lo esperado. “La experiencia resultó muy gratificante. Pudimos visualizar cómo el equipo educativo reformuló el sello del jardín para trabajar la interculturalidad tras un profundo diagnóstico. Nos demostraron que, con vocación por los niños y niñas, todo es posible”, destacaron con entusiasmo.
Metodología Waldorf y conexión con la "Madre Tierra"
El nombre del establecimiento, Ñuke Mapu (que en mapudungun significa Madre Tierra), hace perfecta sinergia con su sello naturalista. El jardín fusiona la cosmovisión indígena con la metodología Waldorf, lo que se refleja inmediatamente al recorrer sus espacios educativos.
El entorno está vivo: el recinto cuenta con la presencia de árboles nativos de alto valor cultural como el canelo, el peumo y la araucaria, además de una huerta pedagógica compuesta por hierbas aromáticas, medicinales y comestibles.
Cabe destacar, la pasantía permitió comprobar que el éxito del proyecto educativo de Ñuke Mapu no es aislado; se sostiene gracias a un sólido trabajo colaborativo y en red, donde las familias y la comunidad local son los protagonistas principales en el aprendizaje de los párvulos.