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¿Están los trabajadores preparados para los empleos que ofrece el Maule?

Según los datos que arrojó la Encuesta Nacional de Demanda Laboral (ENADEL) 2025 del Observatorio Laboral del Maule (OLM), la región mantiene una importante demanda de trabajadores, pero se evidencian brechas de competencias. A esto se suma que las empresas identifican a la inteligencia artificial y otras tecnologías como uno de los principales factores que podrían transformar sus procesos, seis de diez proyectan que deberán capacitar a sus trabajadores para los próximos cinco años.

Unas virutas de madera en las manos de una persona.
9 de septiembre de 2026

Una mujer trabajando en una carpintería, usando herramientas para dar forma a la madera.La transformación tecnológica ya está comenzando a modificar el mercado laboral del Maule. Y aunque la inteligencia artificial todavía presenta una baja exposición en buena parte de las empresas de la región, los resultados de la Encuesta Nacional de Demanda Laboral (ENADEL) 2025 muestran que el desafío ya no consiste únicamente en generar puestos de trabajo, sino también en preparar a las personas para desempeñarse en un escenario productivo donde la digitalización, la automatización y la IA tendrán una presencia creciente.

La encuesta, aplicada a 459 empresas de 17 sectores económicos, representa un universo de 5.503 empresas y 187.264 trabajadores de la región. Sus resultados muestran un mercado laboral dinámico, con 114.369 contrataciones registradas durante los doce meses previos al levantamiento y una proyección de 80.624 nuevas vacantes para el año en curso.

Sin embargo, detrás de estas cifras aparece una de las principales conclusiones del estudio es que las empresas no solo necesitan trabajadores, sino personas con competencias capaces de responder a nuevas exigencias productivas. El 12,6% identificó como principal dificultad para reclutar la falta de competencias o habilidades técnicas requeridas, mientras que las habilidades técnicas, prácticas o específicas del puesto son las más difíciles de encontrar, con un 30,3% de las menciones.

Para la directora del Observatorio Laboral del Maule, Irma Carrasco, esta información resulta fundamental para anticiparse a los cambios del mercado. "Somos una institución que está mandatada para generar conocimiento en relación a la brecha del mercado laboral, con foco en ocupaciones escasas. Lo que buscamos es entregar información que permita conocer los contextos de la región y proyectar cuáles son las posibilidades", explicó.

La directora del OLM planteó que esta tarea adquiere especial relevancia en una región cuya economía mantiene una fuerte dependencia de actividades agrícolas y estacionales. "Somos una región eminentemente agraria, donde gran parte del empleo depende del sector agrícola. Por eso es fundamental avanzar en capacitación pertinente y descentralizada, desarrollando políticas desde los territorios para responder a las necesidades reales de quienes buscan empleo", afirmó.

Tecnología entra al trabajo maulino

Uno de los elementos novedosos de ENADEL 2025 es la incorporación de un módulo específico destinado a conocer los efectos de la transformación tecnológica y de la inteligencia artificial sobre las empresas y el empleo regional.

Los resultados muestran que la digitalización ya forma parte de una proporción importante de las empresas. Un 73,5% declaró utilizar almacenamiento de información en bases de datos digitales, mientras que más de la mitad utiliza aplicaciones para interactuar con trabajadores, clientes o proveedores.

La automatización, en tanto, presenta todavía una penetración menor, pero comienza a instalarse en procesos específicos. Un 10,2% de las empresas declaró utilizar sistemas de autoatención o autoconsulta para clientes o usuarios; un 7,5% cuenta con sistemas de control de calidad computarizado; un 6,3% ya utiliza cotidianamente la inteligencia artificial o modelos predictivos a partir de grandes volúmenes de datos, mientras que un 6,2% ha incorporado robotización en sus procesos.

Al ser consultadas por las tecnologías que podrían generar transformaciones relevantes en sus procesos o servicios mirando 5 años a futuro, la inteligencia artificial y las tecnologías de procesamiento de información aparecen en primer lugar, con 1.373 menciones, seguidas por las tecnologías asociadas a generación, almacenamiento y distribución de energía, nuevos materiales, robots y sistemas autónomos.

Para la directora Carrasco, el cambio tecnológico no debe ser entendido exclusivamente como una amenaza para el empleo. "Claramente la tecnología ha ingresado y viene a quedarse. Ojo, la tecnología no es una amenaza, es una oportunidad porque nos presenta nuevos puestos de trabajo en los cuales nuestros jóvenes y estudiantes tienen habilidades", sostuvo.

En este sentido, el coordinador del OLM, Matías Almeida, destacó el impacto que estos cambios ya tienen en actividades tradicionales de la región. "Las empresas grandes de la región ya hace más de una década que están ocupando sistemas de líneas de trabajo para todo lo que es selección de fruta, etiquetado y embotellado. El mundo avanza, el mercado laboral es tremendamente dinámico. Cambia permanentemente y, en la medida que las personas y las empresas tengamos la capacidad de adecuarnos a esos cambios, vamos a poder generar una región con un aumento de la capacidad de inserción laboral de nuestros jóvenes", indicó.

Precisamente uno de los resultados más interesantes del estudio tiene que ver sobre cómo las empresas imaginan la incorporación de inteligencia artificial durante los próximos cinco años. Aunque el 54,5% de las empresas señaló que actualmente tiene una baja exposición a la IA, entre aquellas que anticipan mayores efectos la principal estrategia proyectada es capacitar y mejorar las habilidades de sus trabajadores para trabajar con esta tecnología, con un 29,7% de las menciones. Le siguen contratar personas con nuevas habilidades para trabajar junto a la IA, con 16,3%, y reorientar la organización para aprovechar nuevas oportunidades, con 13,2%.

Sobre la percepción de reemplazo, un 55,4% de las empresas del Maule está en desacuerdo con que la IA pueda reemplazar el trabajo que actualmente realizan sus trabajadores, mientras un 22,9% está muy en desacuerdo, mientras que un 34,9% considera que la incorporación de IA podría ser fundamental para su rubro.

Al proyectar las medidas que deberán adoptar durante los próximos cinco años, un 58,2% de las empresas señaló que tendrá que capacitar a sus trabajadores en nuevas tecnologías, mientras un 37,8% anticipó que deberá acelerar la automatización de tareas y procesos.

Y es que según ENADEL, la incorporación tecnológica no se ha traducido mayoritariamente en la creación de nuevos puestos en las empresas que ya la han implementado, el 96,3% declara no haber creado nuevos cargos como consecuencia de estas tecnologías.

Mujer trabajando en una obra de construcción, con casco y un ambiente urbano al fondo.
Preocupación y adaptación en paralelo

Sobre este tema, el investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) de la Universidad Católica del Maule (UCM), Dr. Dasten A. Julián Vejar, manifestó que "La preocupación y la adaptación deben ir juntas".

Para el especialista en estudios del trabajo, precariedad laboral y transformaciones socioecológicas, la velocidad del cambio tecnológico obliga a combinar adaptación con reflexión y regulación. "La preocupación permite generar reflexiones y movilizar acciones hacia la regulación, modelación y orientación del cambio tecnológico en curso, dado que su velocidad es profundamente acelerada y requiere de diálogos entre sindicatos, gobierno, comunidades y empresas para su adopción, de forma que no se convierta en un factor de mayor desigualdad", relató.

Según el experto, la preparación de los trabajadores no puede descansar exclusivamente en la responsabilidad individual. "La adaptación involucra un proceso tripartito, más que solo estrategias individuales, de las cuales sabemos que la capacitación y la educación continua siguen siendo políticas centrales para evitar el desempleo tecnológico y la expulsión del mercado laboral", manifestó.

El investigador advirtió que discusión debe incorporar una mirada prospectiva. "Prever escenarios es hoy una tarea clave para visualizar y negociar impactos, generando soluciones colectivamente".

El nuevo escenario laboral

Otro aspecto dado a conocer por ENADEL es que las empresas maulinas no están buscando exclusivamente conocimientos especializados. Entre las principales competencias requeridas aparecen el aprendizaje continuo, la motivación, la destreza manual, resistencia y precisión, la empatía y escucha activa, la gestión de recursos y operaciones y el control de calidad.

Para Carrasco, esta combinación de habilidades será decisiva en el nuevo escenario laboral. "Para los empresarios y empresarias es muy importante la formación transversal, valoran especialmente sumar personas con una alta responsabilidad, de buen trato, con capacidad de aprender, adaptarse e innovar, y además que sean capaces de trabajar colaborativamente con otros”, comentó.

Irma Carrasco, director OLM UCM.

Valioso insumo para las políticas públicas

Para el Seremi del Trabajo y Previsión Social del Maule, Erwin Castillo, la información generada por ENADEL debe convertirse en un insumo para orientar las decisiones públicas. "Es fundamental para orientar las decisiones y fortalecer instrumentos como los subsidios a la contratación, especialmente en favor del empleo femenino", expresó.

Desde SENCE Maule, su director regional, Óscar Morales, coincide en la necesidad de anticiparse a estos cambios. "Necesitamos mejorar la precisión respecto de qué está cambiando en el mercado de trabajo y cuáles son las nuevas necesidades".

"El trabajo está atravesando una revolución sistémica que involucra tecnología, ecología, cambios demográficos, equidad de género y transformaciones culturales (...) Tenemos horizontes muy contrastantes, uno donde el trabajo avance hacia mejores condiciones de vida y bienestar, y otro donde la desregulación y el reemplazo tecnológico profundicen la desigualdad y la polarización social", aseveró el doctor Julian.

En tanto los datos de ENADEL 2025 evidencian que el mercado laboral del Maule todavía se encuentra distante de una transformación tecnológica masiva. Un 59% de las empresas señaló que sus tareas son ejecutadas exclusivamente por personas, sin apoyo tecnológico relevante, mientras que un 30,6% combina trabajo humano y tecnologías. Los resultados también muestran que el cambio ya está en marcha y que las empresas reconocen la necesidad de prepararse para lo que implica la digitalización, la automatización que superado los costos está paulatinamente incorporándose y la inteligencia artificial que aparece como la tecnología con mayor potencial de transformación identificada por las empresas. Cerca de seis de cada diez empresas proyectan que deberán capacitar a sus trabajadores en nuevas tecnologías durante los próximos años.


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