Escuela de Medicina UCM lanzó Decálogo de Buen Trato
Surge como una construcción colectiva que refleja la identidad y los valores compartidos de su comunidad, integrando a los tres estamentos y proyectándose como un sello transversal presente en cada uno de los procesos que dan vida a la Escuela.
Con el objetivo de consolidar ambientes de aprendizaje seguros y empáticos, la Escuela de Medicina de la Universidad Católica del Maule (UCM) presentó oficialmente su Decálogo de Buen Trato. Este documento no es solo una declaración de principios, sino el resultado de un proceso participativo que involucró a estudiantes, académicos, académicas, profesionales y personal administrativo.
La iniciativa surge desde la convicción de que la excelencia en la formación de profesionales de la salud es inseparable del respeto a la dignidad humana. El proceso fue facilitado y contó con el apoyo técnico del Departamento de Convivencia y Buen Trato de la Dirección de Equidad de Género y Diversidad institucional.
Un propósito compartido
Para la directora de la Escuela de Medicina, Juana Maldonado, este hito representa un fortalecimiento de la identidad de la unidad académica.
“Esta iniciativa surge desde un propósito compartido: fortalecer la identidad de la escuela y proyectar una cultura institucional basada en la dignidad, el respeto, la empatía y el compromiso ético. El decálogo que hoy presentamos no constituye solo una declaración de principios, sino también un llamado a unir desafíos concretos que comprometen a toda nuestra comunidad educativa”, destacó la directora.
La académica Maldonado enfatizó que el valor real de este documento reside en su aplicación diaria: “Queremos promover de manera decidida un clima de respeto en todos los ambientes formativos. La formación de profesionales de la salud exige espacios donde prime la dignidad y la colaboración”.
Construcción dinámica y participativa
La creación del Decálogo de Buen Trato fue un proceso que incluyó charlas, talleres, mesas colectivas y espacios de reflexión. Camila Lastra, gestora de Prevención y Convivencia Institucional de la DEGyD, explicó que el trabajo incluyó jornadas con estudiantes de primero a séptimo año, así como con los diferentes estamentos.
“Quisimos culminar con un producto para que esto tuviera un sentido participativo y no quedara en el aire esta conceptualización. Buscamos algo dinámico que permita proyectar una cultura basada en el buen trato y que pueda sostenerse a lo largo del tiempo”, señaló Lastra.