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El vínculo entre la alimentación y el buen rendimiento académico explicado por experta UCM

El inicio del año académico marca el retorno a las rutinas y, con ello, una preocupación diaria: la colación escolar. Lejos de ser un simple trámite para calmar el apetito, la ciencia nutricional moderna nos indica que la alimentación es una herramienta estratégica que potencia el aprendizaje y define el rendimiento en el aula.

Una rica colación para llevar al colegio con sándwiches, frutas y snacks.
11 de marzo de 2026

Desde la UCM, María Fernanda Aguilar, académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud se refirió a la importancia de esta merienda y la relevancia de la calidad nutricional de todas las comidas, considerando el impacto en la salud de niños y adolescentes.

Investigaciones desarrolladas en el ámbito de la neurociencia alimentaria han demostrado que el cerebro consume cerca del 20% de la energía total del cuerpo. Sin embargo, la calidad de esa energía es la que marca la diferencia en los resultados académicos.

Atención sostenida y glucemia: El cerebro depende de un suministro constante de glucosa. Las colaciones altas en azúcares refinados (galletas, snacks dulces o jugos en caja) provocan un "peak" de azúcar en sangre, seguido de una caída brusca, lo que genera irritabilidad y falta de foco. Por el contrario, los carbohidratos de absorción lenta (cereales integrales, por ejemplo) mantienen la curva de glucosa estable, favoreciendo la memoria de trabajo.

Omega-3 y conexiones neuronales: Ácidos grasos presentes en frutos secos y semillas son esenciales para la mielinización, el proceso que acelera la transmisión de impulsos eléctricos entre neuronas, mejorando la comprensión lectora.

Eje intestino-cerebro: Una microbiota saludable (fomentada por la fibra de las frutas disponibles en nuestra región y lácteos) produce neurotransmisores como la serotonina, clave para la regulación emocional y la convivencia escolar.

Estrategias por etapa escolar

La académica UCM propone adaptar la colación según el desarrollo del estudiante, considerando el nivel educativo y priorizando ciertos alimentos. Por ejemplo, niños de kínder a cuarto básico, quienes necesitan formar hábitos y cubrir requerimientos de calcio, se recomiendan colaciones como frutas picadas de la estación y lácteos. De quinto a octavo, considerando la saciedad y la importancia de micronutrientes como hierro y zinc, se sugiere pan integral con acompañantes como palta, tomate, quesillo o huevo acompañado de un lácteo o fruta. Mientras que los estudiantes de enseñanza media, por autonomía y energía cognitiva, es recomendable que consuman frutos secos sin sal en compañía de un lácteo, fruta o sándwich.

Consejos para un marzo más saludable

“Si tengo un niño sobre alimentado a base de alimentos ultraprocesados y azúcares, el nivel cognitivo del niño se verá disminuido, será un niño cansado, que le cuesta concentrarse en clases, etc. Por otro lado, si privilegio alimentos de buen nivel nutricional como alimentos integrales, lácteos que no han sido procesados, por ejemplo, si o si tendré a un niño que rinda mejor en el colegio que no haga estos peak de azúcar ni bajones de energía”, explicó la académica.

Para cumplir con los requerimientos sin afectar el presupuesto familiar, sugiero tres pilares:

Una colación nutritiva puede estar compuesta por fruta (aprovechando la producción del Maule), alimentos proteicos (lácteos o huevo), alimentos ricos en lípidos (frutos secos o semillas) o un cereal integral (evitar cereales azucarados).

Hidratación: Con las temperaturas actuales en la zona central, llevar una botella de agua es indispensable. La deshidratación leve reduce la claridad mental y la velocidad de procesamiento.

Entornos saludables: Desde la academia, instamos a que los colegios sean entornos protectores, en donde se constituya la salud, que influencien la adquisición de hábitos alimentarios saludables, los cuales tendrán repercusión en etapas posteriores de la vida del niño. Un estudiante que mantiene una buena alimentación no solo logra mejores resultados académicos; posee mejores herramientas para alcanzar su máximo potencial de desarrollo físico, intelectual y emocional.

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