Dasten Julián, investigador UCM: “La inteligencia artificial está redefiniendo el trabajo y exige acuerdos colectivos para evitar nuevas desigualdades”
El sociólogo e investigador de la Universidad Católica del Maule, advierte que los cambios tecnológicos acelerados ya están transformando el empleo, la educación y las relaciones laborales. Desde el CIEAM UCM, el experto proyecta fortalecer la investigación en precariedad laboral, transición ecológica y prospectiva del trabajo, aportando desde una mirada territorial e interdisciplinaria a los desafíos sociales del país.
La irrupción acelerada de la inteligencia artificial y la automatización está modificando profundamente el mundo del trabajo. Para el Dr. Dasten A. Julián Vejar, investigador recientemente incorporado al Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) de la Universidad Católica del Maule (UCM), estos procesos requieren no solo adaptación, sino también reflexión colectiva y capacidad de regulación social.
Doctor en Sociología por la Friedrich-Schiller-Universität Jena de Alemania, investigador adjunto del Society, Work & Politics Institute de la University of Witwatersrand de Sudáfrica y especialista en estudios del trabajo, precariedad laboral y transformaciones socioecológicas, el académico llega a fortalecer el Núcleo de Ciencias Sociales del CIEAM UCM, aportando una mirada interdisciplinaria y territorial a fenómenos que hoy tensionan las democracias y las economías contemporáneas.
Sobre esta incorporación, el coordinador del Núcleo de Ciencias Sociales del CIEAM UCM, Jaime Huincahue, destacó que “la proyección para este 2026 es seguir consolidando el Núcleo de Ciencias Sociales como un espacio dinámico de investigación y colaboración dentro de la universidad. Actualmente existe una alta participación en proyectos, en claustros de programas de doctorado, en formación de estudiantes y en investigación interdisciplinaria de alta calidad, y creemos que eso puede seguir fortaleciéndose mediante un trabajo más articulado con distintas unidades académicas de la UCM”, comentó.
Agregó además que esperan “continuar ampliando redes nacionales e internacionales, generar nuevas iniciativas asociativas y seguir desarrollando investigación pertinente para los desafíos sociales, educativos, laborales, interculturales y territoriales de la región del Maule”, relevando que la llegada de nuevos investigadores como el Dr. Dasten Julián, académico titular del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule, permitirá robustecer las capacidades académicas y científicas del equipo.
“La preocupación y la adaptación deben ir juntas”
¿Debemos preocuparnos o adaptarnos ante la automatización y los cambios tecnológicos actuales asociados a la inteligencia artificial?
Ambas son importantes: preocupación y adaptación. La preocupación permite generar reflexiones y movilizar acciones hacia la regulación, modelación y orientación del cambio tecnológico en curso, dado que su velocidad es profundamente acelerada y requiere de diálogos entre sindicatos, gobierno, comunidades y empresas para su adopción, de forma que no se convierta en un factor de mayor desigualdad.
En este sentido, la adaptación involucra un proceso tripartito, más que solo estrategias individuales, de las cuales sabemos que la capacitación y la educación continua siguen siendo políticas centrales para evitar el desempleo tecnológico y la expulsión del mercado laboral.
A lo anterior debemos sumar la prospectiva de los escenarios laborales. Por ejemplo, en las universidades tenemos la inteligencia artificial redefiniendo los procesos de aprendizaje y evaluación. Esto requiere diálogos y adaptaciones sistemáticas que comenzamos a ver en el plano de la ética, la educación y la tecnología. Prever escenarios es hoy una tarea clave para visualizar y negociar impactos, generando soluciones colectivamente”.
“El Maule necesita más investigación sobre trabajo y territorio”
¿Qué lo motivó a integrarse al CIEAM UCM y cómo proyecta su aporte en el corto y mediano plazo?
Siempre me ha motivado el desarrollo de proyectos científicos regionales, con pertenencia y pertinencia territorial. A nivel nacional e internacional, el CIEAM es un centro con una reconocida trayectoria y excelencia científica. Su carácter multidisciplinario, la solidez de sus núcleos de investigación y la calidad de su equipo fueron mi principal motivación para postular.
La UCM es una institución consolidada y caracterizada por el desarrollo de sus vínculos con el medio, una larga trayectoria en calidad de la docencia y la promoción de investigación científica, especialmente por desenvolverse en una región históricamente tan gravitante y compleja como el Maule.
A corto plazo, creo que mi aporte será colaborar en docencia, fortalecer capacidades de investigación, elaborar publicaciones científicas y potenciar el vínculo con actores locales, regionales y nacionales desde el Núcleo de Ciencias Sociales del CIEAM. A mediano plazo, me gustaría contribuir a los procesos de internacionalización de la universidad y participar en proyectos interdisciplinarios.
Usted investiga la precariedad laboral. ¿Cómo se expresa hoy este fenómeno en Chile y particularmente en regiones?
La precariedad laboral es un fenómeno transversal a los espacios y ocupaciones. En mi trabajo he tratado de delimitarlo a dimensiones como la incertidumbre, la inestabilidad, la insuficiencia salarial, las condiciones de trabajo, las jornadas laborales y los derechos colectivos.
En las regiones del país esto se combina con desigualdades territoriales persistentes, conflictos socioambientales y enclaves productivos históricos que han dado forma a la economía local. En el caso del Maule, es importante analizar cómo el trabajo forma parte de cadenas globales que requieren certificaciones y estándares de calidad, así como relevar las distintas realidades de género, nacionalidad, edad y sectores productivos.
La precariedad puede deteriorar las expectativas de vida y alimentar el malestar social, o incluso potenciar la migración desde los territorios. Hay sectores productivos donde existen grandes oportunidades de mejora, especialmente pensando en internacionalización y calidad de vida de las y los trabajadores.
“Influir en políticas laborales sigue siendo un enorme desafío”
¿Es un desafío influir desde el conocimiento científico en las políticas laborales de Chile?
Sí, es un enorme desafío. Chile tiene una gran riqueza de estudios e investigaciones sobre trabajo, pero para que ese conocimiento influya en políticas públicas se requiere que el sistema político identifique brechas y esté dispuesto a incorporar evidencia especializada en la toma de decisiones.
Actualmente existe un debate importante sobre empleo, desempleo, formalización e incentivos a la contratación. Esto es particularmente relevante para el Maule, considerando su estructura productiva basada en pequeñas y medianas empresas y su alta informalidad laboral.
Gran parte de la incidencia pasa por fortalecer espacios de diálogo entre el sistema político, el campo científico, actores sociales y empresariales. También implica superar propuestas basadas en dogmas ideológicos y avanzar hacia soluciones respaldadas por evidencia”.
Transición ecológica y nuevos empleos
Actualmente participa en proyectos sobre transición ecológica y trabajo. ¿Qué hallazgos preliminares destacaría?
Estoy en una fase inicial del proyecto, financiado por Fondecyt Regular, por lo que aún no hay hallazgos concluyentes. Investigamos las estrategias que se están implementando en los sectores de energía y agricultura frente al cambio climático.
Nos interesa analizar la formación de empleos verdes, capacitación, relocalización laboral y diálogos sociales, así como sus efectos desiguales en materia de género, ocupación y territorio.
Creemos que los cambios ecológicos están profundamente ligados a transformaciones tecnológicas, demográficas y sociopolíticas que están generando nuevas configuraciones productivas. Comprender esos procesos permitirá contar con información más precisa sobre cómo avanzar hacia sistemas productivos sostenibles y socialmente justos”.
“El trabajo atraviesa una revolución sistémica”
¿Cómo imagina el trabajo en los próximos 10 o 20 años?
Imagino múltiples escenarios. El trabajo está atravesando una revolución sistémica que involucra tecnología, ecología, cambios demográficos, equidad de género y transformaciones culturales.
Tenemos horizontes muy contrastantes: uno donde el trabajo avance hacia mejores condiciones de vida y bienestar, y otro donde la desregulación y el reemplazo tecnológico profundicen la desigualdad y la polarización social.
Los próximos años serán fundamentales para establecer marcos civilizatorios que permitan enfrentar estas transiciones. Seguramente requeriremos diálogos, instituciones y coordinaciones planificadas que integren necesidades locales con tendencias globales, porque será imposible gestionar esta complejidad únicamente desde el mercado.
¿Qué mensaje le daría a jóvenes investigadores o estudiantes interesados en las ciencias sociales?
Les diría que no se dejen abatir por la incertidumbre actual ni por los intentos de desvalorizar las ciencias sociales. Estas tienen mucho que aportar para comprender fenómenos complejos relacionados con política, economía, cultura, tecnología y sociedad.
También es importante ampliar los límites disciplinares y avanzar hacia el diálogo con las ciencias naturales. Hoy existen nuevos lenguajes, herramientas y formas de análisis que requieren aprendizaje continuo.
A la vez, será fundamental mantener una mirada profunda sobre los lazos sociales, la convivencia y los desafíos ecológicos y tecnológicos. En investigación, una de las claves seguirá siendo desarrollar la capacidad de formular preguntas originales y arraigadas en problemas reales. Allí estará buena parte de nuestra capacidad de mirar humanamente el futuro.