• Home
  • Noticias
  • Columna: "Día del Profesor: Potencial y Retos de la Educación Física"

Columna: "Día del Profesor: Potencial y Retos de la Educación Física"

Un grupo de niños juega con una cuerda de saltar en una actividad al aire libre.
17 de octubre de 2025

Jaime Vásquez Gómez1,2*, Eric Roig2, Albert Batalla Flores1Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), Universidad Católica del Maule, Chile. 2Facultad de Educación, Departamento de Didácticas Aplicadas, Universidad de Barcelona, España. *Académico del Doctorado en Salud Ecosistémica (DOCSE) y del Doctorado Ciencias de la Actividad Física (DCAF), Universidad Católica del Maule, Chile.

Durante décadas, la Educación Física (EF) ha debido justificar su lugar dentro del ecosistema educativo, enfrentando visiones reduccionistas que han tendido a minimizar su alcance formativo. Aún con ello, la consolidación de la evidencia científica, la madurez pedagógica del campo y la práctica cotidiana de sus docentes han contribuido a reafirmar su relevancia y su sentido educativo profundo en la actualidad. En este contexto, se vuelve urgente reconocer el valor y prestigio del profesorado de EF como agente educativo único capaz de articular cuerpo, conocimiento y sociedad. Bajo nuestro punto de vista el valor educativo de la EF se articula en dos grandes ejes: sus características intrínsecas y su potencial transformador. Antes de continuar, queremos aclarar que no estamos utilizando una mirada taxonómica sino, si se nos permite, ontológica: no pretendemos enumerar los ámbitos de intervención del área de EF sino fundamentar la esencia y la conveniencia de su existencia. Cuando hablamos de las características intrínsecas nos referimos a la inexcusable necesidad del sistema educativo de educar la vertiente corporal y motriz de las personas. Ya no se trata sólo de superar las tradicionales visiones dualistas del ser humano sino de entender, y eso lo sabemos en parte gracias a las aportaciones del gran Francisco Varela, que no se puede diferenciar cuerpo de mente, ni acción de cognición. Así las cosas, aceptar, siguiendo a Merleau-Ponty, que somos un cuerpo, obliga a que la realidad corpórea de las personas se aborde de manera decidida desde el sistema educativo. Más allá, en nuestra interacción con el mundo (entendido en su acepción más amplia e inclusiva) el movimiento juega un papel fundamental. Moviéndonos exploramos, conocemos, razonamos (pensemos en la mirada corpórea sobre la mente a la que hemos hecho referencia anteriormente), aprendemos, expresamos y nos comunicamos ¿Cómo dejar una actividad tan enraizada en nuestro ser fuera del alcance de la escuela? Pero no sólo es necesario integrar la corporeidad y la motricidad en la educación formal, no formal y, si se puede, en la informal. También es, como detallaremos a continuación, oportuno hacerlo. Por sus características, el cuerpo y el movimiento se constituyen en una realidad educativa inmejorable para abordar cuestiones de enorme importancia y trascendencia. Así, hoy en día nadie duda de la influencia de la actividad física en la salud de las personas y, consecuentemente, de la conveniencia de dar recursos a las personas para que fundamenten (partiendo del cuerpo y el movimiento, pero mirando mucho más allá) una vida plena y saludable. Por otro lado, las actividades físicas organizadas poseen unas características (versatilidad, inmediatez, espontaneidad, carácter lúdico, transferibilidad, etc.) que las convierten en escenarios inmejorables para educar las emociones, los valores y las habilidades sociales.  Además, los avances en neurociencia no paran de aportar evidencias de la influencia de la actividad física sobre la mejora de las funciones ejecutivas y el control cognitivo, la memoria y el aprendizaje. Finalmente, el carácter universal y la omnipresencia de la actividad física y, sobre todo, el deporte, hace necesaria una intervención educativa que fomente la autonomía de las personas, tanto, como practicantes, como, espectadoras y consumidoras. Hasta el momento hemos destacado el potencial educativo del cuerpo y del movimiento. Pero para que este potencial educativo se despliegue plenamente, no basta con reconocer su importancia. No queremos finalizar sin insistir en la necesidad de una intervención experta y comprometida para que este potencial se despliegue en el sentido deseado. El profesorado encargado de impartir el área de EF debe tener una formación sólida y que combine la mirada global y la especializada. Son ellos quienes convierten el aula y la cancha en escenarios de desarrollo humano integral, donde se aprende con el cuerpo, desde el cuerpo y para la vida. Reconocer su labor, garantizar espacios de colaboración y destinar recursos a la investigación y la transferencia entre universidad, escuela y comunidad no es un gesto simbólico, sino una condición imprescindible para que la EF cumpla su función educativa, social y cultural. Consolidando así su lugar en la construcción de una educación más activa, justa y humanizadora.   “Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de la Universidad Católica del Maule”.    

Academicos
Escuela de Pedagogia en Educacion Fisica
Facultad de Ciencias de la Educacion
Sin categoría
Universidad
Noticias destacadas